LA REMISIÓN
La remisión es mucho más que el perdón de una deuda. En la Biblia significa soltar, liberar y dejar ir aquello que nos mantiene atados.
En el Antiguo Testamento, Dios estableció un año de remisión para perdonar las deudas (Deuteronomio 15). En el Nuevo Testamento, Jesús llevó ese significado a su máxima expresión: con SU SANGRE canceló la deuda del pecado que jamás hubiéramos podido pagar.
Muchas veces esperamos recibir misericordia… pero Dios también nos llama extender ese mismo perdón a quienes nos han ofendido (mateo 18:28-35).
El perdón no cambia el pasado, pero sí libera el corazón para caminar en la voluntad de Dios.
Cristo perdonó nuestra deuda. Hoy, ¿a quién necesitas perdonar?
“Porque esto es mi sangre del nuevo pacto, que por muchos es derramada para remisión de los pecados.” — Mateo 26:28