La mujer que soñaste

La mujer que soñaste

La mujer que soñaste

Desde el vientre de tu madre, Dios soñó contigo. 

Antes de que vieras la luz, Él ya había formado en ti a una mujer llena de propósito eterno. Depositó en tu vida virtud, alegría, amor, ternura, inocencia y un llamado único…

“Antes que te formara en el vientre, te conocí.” — Jeremías 1:5

Dios te conocía desde antes de tu nacimiento y puso Su obra maestra en ti.  A lo largo de la vida, el enemigo ha intentado derribar esa obra, destruirla, borrar su belleza y pintar sobre ella con los colores del dolor, la culpa y la mentira…

Pero el amor infinito de Dios siempre ha sido mayor. 

Él ha restaurado con paciencia aquello que el mundo intentó quebrantar, porque sabe el inmenso valor que hay en ti…

Nunca olvides el diseño original de Dios para tu vida. La mujer que Dios creó está vestida de fuerza y dignidad. Se ríe del porvenir porque su confianza está en el Señor (proverbios 31:25). Abre su boca con sabiduría y la ley de la bondad gobierna sus palabras (proverbios 31:26).

Tiene la mente de Cristo (1 Corintios 2:16) y cada día decide revestirse de toda la armadura de Dios (efesios 6).

Piensa en todo lo bueno, puro, justo, verdadero y digno de alabanza (Filipenses 4:8).

Permite que todo lo que entre a tu corazón sea filtrado por la verdad de Dios. Porque eres una obra maestra…

Una obra que jamás podrá ser olvidada.

Oración:

Señor, hoy te pido que el bebé de mi propósito crezca fuerte dentro de mí. Que aquello que sembraste desde antes de mi nacimiento madure en el tiempo perfecto. Ayúdame a proteger el diseño que pusiste en mi vida y a no permitir que el miedo, las heridas o las circunstancias aborten Tu propósito. Haz de mí la mujer que soñaste desde el vientre de mi madre. En el nombre de Jesús. Amén.